Influencias que modelarán la Vivienda del Futuro

En base a difereentes escenarios se estima que, en los próximos 25 años, la vivienda irá cambiando gradualmente, en base a 6 influencias fundamentales:

1. Ecológía.

El sector de la construcción es la única actividad humana que todavía no ha adoptado medidas medioambientales. Es el responsable del consumo de mas del 50% de la energía en todo el mundo y de la generación de mas del 60% de los resíduos. No es dificil, por tanto, pronosticar que en los proximos años se empezarán a tomar todo tipo de medidas encaminadas a lograr una construcción sostenible, esto es, una construcción mucho mas integrada con el medio ambiente.

El actual modelo de contrucción va derecho a un callejón sin salida ya que -entre otras cosas- consume muchos recursos de difícil obtención, consume mucha energía de dificil generación y produce muchos resíduos de difícil eliminación. Ello la situará en el punto de mira de las políticas mediambientales de los próximos años. El camino no será fácil, desde luego, ya que el proceso de construcción es disperso (hay muchísimos promotores y constructores), es multiprofesional (hay muchos profesionales involucrados de forma independiente) y está descualificado (utiliza mucha mano de oba descualificada). Ello lo hace muy difícil de controlar, por lo que la normativa siempre será muy suave.

Tal es así, que la actual política europea de eficiencia energética en la construcción se supedita casi en su totalidad al establecimiento de medidas consistentes en asegurar el manteniminto y buena realzación de todo aquello que ya se exige actualmente de forma obligaatoria. Los burócratas europeos tienen claro la dificultad de establecer normativas, aunque sean poco severas, dada la dificultad de su control y los enormes intereses económicos en juego. Además, son conscientes de que haciendo muy poquito y de forma generalizada se puede conseguir mucho más que intentar hacer actuaciones modélicas poco numerosas. Estas actuaciones modélicas se reservan para construcciones puntuales con mucha publicidad, y sobre todo de obra pública.

Al margen de la normativa y política medioambientales, es evidente que también existe una presión social a favor del medioambiente, por lo que la construcción sostenible empieza a ser un reclamo de ciertas empresas constructoras en busca de diferenciación, con la finalidad de tomar una posición inicial de ventaja para ganar mercado. Es cierto que las actuciones que están realizando son tan discretas que a duras penas justifican que se las tilde de "ecológicas". Un par de placas solares para el agua caliente, el cambio de la pintura y el aislamiento, y una orientación sur es degraciadamente en lo que se quedan la mayoría de las actuaciones. Y sin embargo, es mucho lo que se puede hacer.

No obstante, el camino se ha iniciado y lo que hoy es un chiste, mañana puede que se convierta en un nuevo modelo de construcción sostenible. Las viviendas empezarán a construirse con materiales, tecnologías y procesos constructivos respetuosos con el medio ambiente y que les permitieran integrarse con los ciclos vitales de la Naturaleza. Y algunas de las estrategias que se consolidarán serán las siguientes: utilizar materiales naturales y abundantes, utilizar materiales reciclados y reciclables, reutilizar materiales, usar resíduos, no generar resíduos, aprovechar al máximo la energía, utilizar energías renovables, aumentar el aislamiento e inercia térmica de los edificios, diseñar con principios bioclimáticos de tal forma que las casas se calienten solas en invierno y se enfríen solas en verano,.....

2. Alta Tecnológía.

Desde que el hombre empezó a caminar erguido se ha valido de la tecnología como herramienta indispensable para su propia evolución. Es posible que pudiera haber tomado otro camino, pero lo que es cierto es que siempre que ha podido elegir, ha elegido la tenología.... Y lo seguirá haciendo en el futuro. Cada vez nos rodeamos de más y más dispositivos electrónicos de alta tecnología con el fín de mejorar nuestra calidad de vida, o sencillamente para poder integrarnos en la sociedad que todos hemos elegido directa o indirectamente. Télefonos móviles, ordenadores, automóviles con todo tipo de avances, agendas electrónicas, etc.... Sin embargo, estas tecnologías apenas han entrado en nuestras viviendas. ¿Porqué?

Son muchas las razones que lo explican: enorme inercia de la construcción (los promotores arriesgan siempre lo menos posible), falta de información, elevado precio, desconfianza del usuario ante lo nuevo, miedo, ... Sin embargo, los fabricantes están ansiosos por entrar en un mercado tan ampio como la vivienda. La oferta cada vez es mayor, y poco a poco, el usuario empieza a valorar las posibilidades que le ofrecen las altas tecnologías en su hogar.

Si a ello añadimos el deseo de aumentar nuestra calidad de vida, nuestra falta de tiempo, y a que nuestra vivienda está cada vez menos ocupada o prácticamente vacía la mayor parte del tiempo, es posible adivinar que cada vez estaremos mas interesados en incorporar dispositivos tecnológicos que permitan liberarnos de tareas domésticas y que vigilen por el buen mantenimiento de nuestras viviendas.

Por todo ello, en los próximos años, las viviendas empezarán a incorporar las tecnologías más avanzadas de telecomunicaciones y control, de tal forma que puedan facilitarnos la vida y que permitan desenvolvernos con ventaja con los retos que la sociedad de la información nos depara. Electrodomésticos inteligentes, televisores interactivos, robots limpiadores, sistemas domóticos (que proporcionan funciones integradas de telecomunicaciones, seguridad, gestión energética y control de automtismos), sanitarios electrónicos, hidrosaunas automatizadas, griferías electrónicas, controles de iluminación, sistemas de aire acondicionado inteligentes, automatismos de puertas y ventanas, etc... son solo algunos de los ejemplos que empezarán, sin duda, a ser habituales en los próximos diez años.


3. Calidad.

En el periodo comprendido entre los años 1999 y 2001 se ha edificado con una intensidad similar a la de los años 60, aunque las razones son completamente diferentes. En los años 60 se dieron dos circunstancias que generaron la explosión edificatoria en las ciudades: el crecimiento de la población (favorecido por las mejoras sociales de la época) y la migración del campo a la ciudad.

Sin embargo, en los años 90 no ha habido un incremento de la población. De hecho se asiste a una disminución de lo índices de natalidad, y a un descenso de la población... ¿Quien está comprando las viviendas entonces?... La solución hay que encontrarla en una bonanza económica sin precedentes (el precio del dinero ha bajado considerablemente)... y sobre todo en la atomización e individualiación de la sociedad. La bonanza económica ha creado un deseo de satisfacer nuestras necesidades de forma inmediata, y de aumentar nuestra calidad de vida. Y como consecuencia, se crean menos parejas y las que se crean son terriblemente inestables, al no existir unas nuevas reglas de comportamiento y convivencia generalizadas. Cuando la pareja no sirve para proporcionar estabilidad económica y social, y satisfechas nuestras necesidades primarias, sus miembros son cada vez mas exigentes y buscan como nexo de unión algo que nunca lo fué. Esta inestabilidad ha dado lugar a que se compren viviendas para ser habitadas por personas que viven solas (living apart together), o por nadie en absoluto, ya que, al no ser capaces de forma parejas, los jóvenes siguen viviendo con sus padres hasta edades avanzadas. Por otro lado, la ruptura generalizada de parejas obliga a la adquisición de una vivienda de forma inmediata. Por supuesto, todo el proceso se ha visto potenciado por el establecimiento de una moneda común en la Comunidad Europea, y la limpieza de dinero a que ha dado lugar. Algo que no se va a repetir. Todo ello ha permitido que se edifique con una calidad muy baja, en ocasiones similar a la de los años 60. Lo que importaba es edificar rápido y mucho, cubriendo mínimamente el expediente, y cumpliendo con la normativa por los pelos o solo con el texto de los proyectos (y a veces ni con eso).

No obstante, la superoferta mundial de viviendas está saturando las necesidades de esta sociedad atomizada, y ya no hay una necesidad de adquirir muchas mas viviendas. Como consecuencia, los precios se van a estancar hasta los años 2005-2007. Sin embargo, la consecuencia mas importante de la superoferta sin demanda será el cambio radical y sin precedentes, del modelo constructivo tradicional: se cambiará cantidad por calidad. Dado que la gente es cada vez más exigente y que ya no necesita adquirir una vivienda con urgencia, no comprará fácilmente y podrá elegir. Ello obligará a los promotores a realizar su trabajo, y edificar viviendas que realmente puedan considerarse dignas, y con la calidad y equipamiento que todos deseamos. Es posible que ello suponga un nuevo incremento en el precio de la vivienda, pero será algo que la sociedad podrá permitirse. Nuestro poder adquisitivo será cada vez mayor en una sociedad relacional basada en el conocimiento y podemos permitirnos sobradamente comprar la calidad que deseamos.

4. Construcción Intensiva.

El modelo de construcción que se ha seguido de forma habitual se denomina extensivo, e implica la colonización del terreno con edificios y viviendas de, mas o menos, baja densidad. En muchos casos se traduce incluso en la construcción de viviendas unifamiliares, aisladas o unidas, en contacto con el terreno. Es el modelo preferido por el comprador ya que le permite disponer de una vivienda y un trozito de terreno. Del mismo modo, y mientras el terreno sea barato, es el modelo preferido por los promotores ya que es el más fácil de construir, con mano de obra habitualmente descualificada.

Sin embargo, los precios del terreno suben cada vez más, en base a su escasez y a las expectativas de los terratenientes. Además, los precios de urbanización son cada vez mas caros, y su repercusión por vivienda es cada vez mayor.

Como respuesta a todo ello se ha creado un modelo muy aceptado por la sociedad, pero que es un auténtico depredador de terreno, de energía y de recursos: la vivienda pareada o en hilera de dos alturas y edificada sobre un terreno con una superfície entre 300 m2 y 500 m2. Media España está infectada con este tipo de plaga. Y sobre todo en urbanizaciones alrededor de las ciudades y cercanas a la playa.

Esta vivienda, sigue siendo la preferida por los compradores, ya que aunque sean unos pocos metros y de baja calidad, siguen teniendo la ilusión de disponer en propiedad de una casita y un terreno en el que puedan crecer algunos arbustos. Y, aunque lamentable, esta vivienda puede significar la felicidad o el sueño para muchas familias españolas, y sobre todo extranjeras.

Sin embargo, este modelo no tiene ningún futuro. No por cutre, sino por pura saturación. Y es que no hay terreno suficiente para que cada español pueda disponer de una vivienda en propiedad en una urbanización alrededor de una ciudad, o cercana a la playa. De hecho casi toda la costa está ya edificada, y puede decirse que existe una "ciudad" lineal que discurre desde Girona hasta el sur de Portugal. La casita-cerca-del-mar está cada vez mas lejana del mar porque apenas hay espacio libre para edificar. La plaga ha llegado incluso a muchas montañas cercanas al Mediterraneo, que no han podido escapar del negocio, y se han convertido en Belenes veraniegos para jubilados del norte de Europa.

¿Hasta donde llegará la plaga? ¿Tiene algún fin? ¿Se puede seguir edificando de esta forma? ¿Por cuanto tiempo mas?.... Es evidente que no es un problema de demanda. El negocio está asegurado. Por una parte, con los actuales valores sociales, los españoles siguen deseando disponer de una casita en una parcelita, esté donde esté, y siempre que sea de su propiedad. Por otra parte, el Mediterraneo se ha convertido en un auténtico geriatrico del norte de Europa, y todo indica que la demanda será cada vez mayor. No, el problema no es la falta de demanda inmediata. El problema es que el modelo extensivo es un modelo completamente insostenible, y para el que, además, ni se dispone de terreno, ni se debe permitir que se disponga.

En muchas urbanizaciones del Mediterraneo hay en la actualidad graves problemas de suministro de agua, de recogida de basuras, de desagües, de falta de infraestructura de alumbrado, de suministro eléctrico, de accesos, de comunicaciones, de seguridad, ....... y la mayor componente del problema es que las infraestructuras resultan muy costosas para dar servício solo a unas pocas viviendas dispersas. Sin duda, el incremento de urbanizaciones en base a un modelo extensivo incrementaría coniderablemente los problemas, que aunque con posible solución su coste encarecería cada vivienda de foma considerable. Sin embargo, el mayor problema del modelo extensivo es su depredación de terreno y de Naturaleza, con un valor incanculable. Zonas verdes, huertas, parajes naturales, van cayendo poco a poco ante la rentabilidad de hacer urbanizaciones. Muchas veces incluso se ha argumentado, no sin falta de cinismo, que urbanizar parajes naturales baldíos les da a los mismos un valor añadido, ya que donde antes había matorrales, ahora hay casitas con jardincitos bien cuidados. Por si fuera poco, y de forma paradojica, la implantación continuada y masiva del modelo extensivo está destruyendo incluso la razón que originó el propio modelo. Y es que con la edificación extensiva se promete al comprador un contacto directo con la Naturaleza, alejado de los ruidos, cercano a paisajes naturales magníficos,..... Pero lo cierto es que, como se promete lo mismo a cada comprador, la enorme densidad de construcción ha provocado que ya no exista nada parecido. Las casitas se apiñan una junto a otra, se oyen los gritos de los vecinos en los adosados, no hay parajes naturales que ver, los coches irrumpen en cualquier sitio, los jardincitos de las parcelas son simbólicos,...Ya no existe el atractivo que justifica el modelo de construcción extensivo, y la situación puede provocar que el comprador pierda el interés.

Entonces, si el modelo urbano extenivo ya tiene problemas graves, ¿como serán los problemas si se continua por mas tiempo con el mismo? ¿Cuanta mas gente cabe en las urbanizaciones? ¿Hasta donde deseamos destruir la Naturaleza? ¿Puede el modelo extensivo proporcionar vivienda a todos los compradores? ¿Es por tanto un modelo elitista y antidemocrático al no ser asequible a todos los españoles?.......

Es evidente que cada vez se alzarán mas voces como éstas ante el modelo extensivo, lo que tarde o temprano forzará la adopción de un nuevo modelo de construcción. Un modelo que deje libre la máxima extensión posible de suelo, un modelo que baje los precios de urbanización y construcción, un modelo respetuoso con el medio ambiente, un modelo sostenible, un modelo que no sea un depredador de recursos como agua, suelo, energía y materiales, un modelo menos contaminante, un modelo mas fácil de controlar medioambientalmente,..... Se trata del modelo intensivo.

Básicamente, el modelo intensivo concentra la edificabilidad en determinados puntos con construcciones de elevada altura, dejando libre de edificaciones el resto. Por tanto, a igualdad de aprovechamiento, y a igualdad de viviendas, se tienen mas zonas verdes y mayor espacio de esparcimiento. Además de las ventajas ecológicas, el modelo permite construir de forma mas económica y con menores gastos de mantenimiento. Quizás no sea el modelo preferido para el comprador, pero no hay otra salida. No se puede dar cobijo a mas gente mediante el modelo extensivo. No se puede expoliar la Naturaleza de esta forma.

Por último y respecto de las preferencias humanas, hay que señalar que no deben relacionarse las edificaciones en altura a los anodinos bloques existentes en nuestras ciudades. Y es que la edificación en altura puede plasmarse de muchísimas formas, y sin duda, el ingenio de los arquitectos será capaz de proporcionar un habitat saludable, sostenible y flexible que permita satisfacer nuestras necesidades del mismo modo o mejor que la casita en una parcela de 300 m2. Pueden constuirse edificios que contengan jardínes y zonas verdes a grandes alturas, con todo tipo de servícios y con acceso rápido al nivel del suelo... Y es que el modelo está por explorar.


5. Salud.

En los últimos años se han alzado un conjunto de voces alertando del hecho de que muchos edificios son lo causantes de un variado cuadro patológico. En algunos paises europeos se dan casos, cada vez con más frecuencia, incluso de empleados e inquilinos que demandan judicialmente a los directivos, propietarios y responsables de los edificios que habitan o en donde trabajan, cuando se ven afectados por causas imputables al propio edificio. Además, cada día se identifican más y más patologías causadas directa o indirectamente por los edificios que habitamos.

Los síntomas siempre suelen ser los mismos: dolores de cabeza, fatiga, adormecimiento, irritación ocular y nasal, sequedad de garganta, pérdidas de concentración y nauseas. En algunos casos, las patologías son todavía más graves: legionella, fibrosis pulmonar, alergias, depresiones, afasia, alteraciones del sistema nervioso e inmunitario, e incluso cánceres.

Son muchas las causas posibles de estas alteraciones, de tal modo que, sea donde sea que investiguemos en el interior de la mayoría de nuestras construcciones, podemos encontrar una. Por ello, este tipo de patologías se han definido como "patologías ambientales", y al cuadro patológico general se le conoce como "síndrome del edificio enfermo".

¿Que ocurre realmente? ¿Se hacen peor los edificios? ¿Antes no eran tan dañinos?... Las razones que explican este síndrome del edificio enfermo son fundamentalmente tres: la primera es que cada vez somos mas exigentes y deseamos disponer de una mayor calidad de vida, la segunda es que las tecnologías y los materiales de construcción se han optimizado mucho en muchos aspectos, descuidando su impacto en nuestra salud, y la tercera es la dificultad de establecer normas de obligado cumplimiento dado que no todas las personas son afectadas por igual. Y es que las causas patológicas en los edificios pueden afectar en mayor o menor grado según sea su intensidad, o según sea la constitución metabólica de cada persona.

Es por tanto un tema complejo y difícil de afrontar, y en muchas ocasiones originado por la introducción de medidas correctoras de otras anomalías. Por ejemplo, muchas patologías ambientales han sido provocadas por actuaciones ecológicas y medioambientales, como las campañas de ahorro energético. En los años 70, tras las dos crísis del petróleo, se inició una campaña mundial que intentaba bajar el consumo energético a costa del incremento del aislamiento de los edificios. Lo que ocurrió es que este aislamiento se consiguió en detrimento de la transpirabilidad y la ventilación de los mismos, sin recordar que, en realidad, los edificios constituyen nuestra tercera piel. El resultado fué la creación de espacios herméticos, con poca o ninguna renovación de aire. Todo ello, junto con la utilización en la construcción de materiales sintéticos y tecnologías no adecuadas proporcionó la aparición masiva de enefermedades, atribuibles únicamente a los propios edifícios. Situación que se ha mantenido hasta nuestros días. Sin embargo, el problema ha de resolverse.

En la actualidad se han identificado las causas de las patologías ambientales habituales, y estas se han clasificado en:

1. Contaminantes químicos.
Compuestos volátiles, humo de tabaco, formaldehído, óxidos de nitrógeno y azufre, ozono, polvo, etc...

2. Agentes biológicos.
Bacterias, hongos, esporas, toxinas, anejos cutáneos (pelo, escamas de piel, ...), ácaros, etc...

3. Agentes físicos.
Sistemas de iluminación, ruido, vibraciones, condiciones térmicas, humedad relativa, ventilación, etc...

Sin embargo, ya se disponen tecnologías y materiales alternativos, por lo que todo está listo para que las viviendas se construyan de forma saludable. Conforme este conocimiento se vaya generalizando y popularizando, las viviendas -por necesidad- empezarán a incorporar materiales que no perjudicaran a nuestra propia salud: materiales naturales, inertes, sanos, y no emisivos.


6. Cambios sociales.

La sociedad ha cambiado muchas de sus estructuras básicas a un ritmo vertiginoso, y sin duda, estos cambios se reforzarán en el futuro. En muy pocos años, se ha creado un nuevo escenario social en base a influencias tales como: el crecimiento de la población en los paises en vias de desarrollo, el estancamiento de la población y el envejecimiento de la misma en los paies desarrollados, el aumento de la calidad de vida en los paises desarrollados, el aumento del poder adquisitivo en estos paises desarrollados, la individualización de la sociedad, la generalización del estado del bienestar en paises ricos, el aumento del terrorismo, la globalización, la caida del estado-nación, el aumento del regionalismo, la flexibilización del trabajo, la inseguridad laboral, la dificultad de creación de parejas, la amplia variedad de nuevos núcleos familiares, los nuevos valores sociales, la presión medioambiental, la emigración masiva de habitantes de los paises del sur a los paises del norte, el deseo febril de finalizar con todo tipo de discriminación, la consolidación mundial de los derechos humanos, la escasez de energía, la contaminación, etc...

Estos cambios, a su vez, han generado una nueva forma de vida que se ha traducido en casi todos los aspectos que nos rodean... En cambio, las viviendas que ofertan los promotores son siempre las mismas. El programa cutre: salón-comedor, tres dormitorios, cocina y dos baños es el prototipo de la casi totalidad de las viviendas ofertadas. Los promotores argumentan que hacen esto porque es lo que se demanda. En cambio, los usuarios comentan que compran esto, porque es lo mejor que se oferta, sin embargo no es lo que desean. Y prueba de ello, es la rapidez con la que se reahabilitan las viviendas en la actualidad; a veces, inmediatamente después de haber comprado un piso nuevo. Y es que las estructuras de promoción son tan rígidas que no permiten apenas variaciones al proycto inicial ideado por el promotor. Esta situción recuerda una frase que circulaba en Estados Unidos a finales del siglo pasado: "...los negros solo sirven para limpiar letrinas, solo porque es el único trabajo que se les ofrece...".

¿Continuará esta situación así en los proximos años?... Los promotores son poco amigos de las innovaciones y la sociedad se acomoda muy fácilmente a todo lo que se le ofrece... por ello podría pensarse que la situación no cambiará mucho. Sin embargo, debido a la superoferta actual y al aumento de su poder adquisitivo, el usuario, por primea vez, se ha sentido con posibilidad de elección real, y dado que ya no va a tener una necesidad imperiosa de comprar una vivienda, se lo pensará dos veces y actuará con calma. Ello, sin duda, va a forzar al promotor a hacer su trabajo, y a ofertar algo mas atractivo para el ciudadano y mas acorde con sus necesidades reales. Hay que tener en cuenta, además, el hecho de que la reahabilitación será la actividad mas importante del sector de la construcción en los próximos años. Se ha construido mucho, pero con calidad relativa, con un programa insatisfactorio y con infrestructuras insuficientes, por lo que el comprador se va a centrar en mejorar lo que ya tiene, y las ventas caerán en picado. De nuevo, esta situación provocará que la oferta se adapte mas a las necesidades reales del usuario.

Por todo ello, y aunque de forma tímida, la oferta futura de viviendas adaptará su forma y configuración a las necesidades reales de los nuevos tipos de núcleos familiares: familias disgregadas, personas que viven solas, parejas de fin de semana, personas que trabajan en casa, familias con menos niños y con mas personas mayores, mayores que viven solos ...

Menos dormitorios, mas estancias de trabajo, dos salones (uno familiar y otro de trabajo), flxibilización de tabiques, incorporación de paneles movilés para reonfigurar estancias, cocinas funcionales equipadas con robots, sistemas de autolimpieza, .... son algunas de las propuestas. Flexibilidad será la palabra clave.

Es posible que, en los próximos 25 años, la vivienda cambie mas de lo que lo ha hecho en